Saturday, 11 June 2011

4. Sinopsis Rápida.


Sin darme cuenta pasaron las semanas volando y mi afán por meterme de lleno en este momento de mi vida me hizo olvidar por completo que estaba escribiendo esta historia, solo me concentré en vivirla. No sé bien porqué la escribo. Me gusta pensar que puede ser  un regalo al viento para que lleve las palabras donde quiera, o tal vez me la escribo a mi mismo para obligarme a recordar, porque a veces cuando miro para atrás siento ligeros vacíos y este es mi intento por evitar que mi historia siga arrastrando memorias  a medias.   Aún así después de más de tres meses viviendo y sintiendo sin parar, no sabría por donde empezar;  han sido demasiadas noches dejándome llevar por la corriente, de conocer gente y de hacer amigos, algunos de ellos parece que van a ser para toda la vida; bueno, a veces el alcohol se encarga de hablar por nosotros, pero quienes somos para censurar sus impresiones?.
He disfrutado de mi estancia aquí, con el tiempo he aprendido a alimentarme de los pequeños detalles y a disfrutar de cada dia, sobre todo si estoy lejos de casa, me gusta sentir el peso de las responsabilidades y aunque normalmente creo q se manejar la situación bastante bien, a veces me concedo pequeños lujos de vaguedad que suelen volverse en mi contra.  Sin embargo cuando me veo atrapado por mi propia dejadez, saco fuerzas de mi mesita de noche y empiezo el ritual de poner orden a lo que empezó siendo un lapiz sin recoger y que terminó convertido en un pequeño universo de caos.
Mas allá de mis cuatro paredes las historias peculiares han estado a la orden del dia, como la de un hombre que le alquila una casa de dos pisos a unos amigos míos y duerme en una caravana vieja en el jardín; o la de el mejor grupo de musica que he escuchado nunca en directo y que cada martes tocan en un pequeño bar al que apenas asiste nadie. Para mi tiene su punto positivo, por el hecho de que por el precio de dos cervezas, escucho todo el concierto desde la primera fila y en el descanso me permito el lujo de salir a fumar con ellos y cruzar opiniones y referencias musicales e incluso a veces enterarme de batallitas de sus vidas que sorprenderían a cualquiera.
 Siempre he vivido mas de noche y esta vez no ha sido la excepción, me encanta como suena la ciudad dormida, transmite un algo para el que no encuentro palabras.             Las noches calladas son especiales, aunque bueno las ruidosas y descontroladas también tienen su encanto, por ejemplo en las que pasas de largo bailando al ritmo del subwoofer  haciendo malabares para que no se caigan los hielos de la copa o en las que te sientas a discutir entre otras cosas el como cambiar el mundo y su política enrevesada a la vez que presenciar los dos milagros que nos ofrece la madre naturaleza en estos dos casos: el de la evaporación de las botellas y el de la conversión total del cielo oscuro al blanco radiante y casi incandescente.  
También he procurado decir si a cada oportunidad que he tenido de viajar, así he conocido varias ciudades y pueblos cada uno con su encanto propio. En uno de esos viajes terminé en Liverpool y encontré en “The Cavern” el que para mi ahora es uno de mis  rincones favoritos, un lugar donde no pasa el tiempo, donde la magia se hace presente al cruzar por la puerta y donde la edad no importa.. donde las canciones de hace 50 años se siguen cantando como el primer dia por los que las cantaban entonces y también por los que nacimos décadas después pero nos dejamos seducir por sus mensajes y ahora nos sentimos parte de ellas.
Como empezé diciendo, pareciera que el tiempo se hubiera acelerado y ya se acerca el fin de las clases y con él empezará a su vez otro de esos momentos insoportables de decidir que hacer con la vida, de ver opciones y elegir hacia donde coger.  Justo cuando todo se estaba tornando comodo y agradable, cuando se estaban soldando amistades y cuando por fin me había hecho con las rutas de las calles y con la cotidianidad del lugar,  parece que otra vez es momento de hacer maletas y empezar a correr.